El apio es un vegetal compuesto en casi un 95% por agua, y con un aporte calórico muy bajo (de cada 100 gramos, nos aporta tan solo 16 calorías), por lo que se convierte en un gran aliado a la hora de adelgazar o mantener nuestro peso. Es, por lo tanto, un alimento muy ligero e hidratante para nuestro organismo. Aunque realmente, el apio destaca por otras muchas propiedades:
- Tiene propiedades diuréticas y depurativas para el organismo, gracias a su contenido en aceites esenciales como el limoneno, el selineno, o la asparagina (también presente en los espárragos). Estos aceites (presentes en mayor cantidad en el tallo y las semillas) son los que nos permiten retener menos líquidos.
- Tiene propiedades antibacterianas, que nos ayudarán a eliminar cualquier posible infección en los riñones, y acelerará la eliminación de las sustancias tóxicas para el organismo (ayuda a romper y eliminar los cálculos urinarios y los de la vesícula biliar, a eliminar el ácido úrico...).
- Nos aporta vitaminas B1, B2 y B6 en grandes cantidades, necesarios para una piel, huesos, pelo y vista sanos, y minerales como el potasio, sodio, selenio, cobre, magnesio, hierro, fósforo, etc.,
- Regula los niveles de colesterol
- Previene la formación y el desarrollo del cáncer, ya que contiene vitaminas C y E, que lo convierten en antioxidante.
- Es un laxante natural que ayuda a aliviar el estreñimiento (a la vez que relaja los nervios agotados por los laxantes artificiales) y elimina los gases.
- Es antiinflamatorio: alivia todos los tipos de inflamación, incluyendo la artritis reumática, la osteoartritis, la gota, el asma y la bronquitis (se aconseja también a diabéticos).
- Disminuye la presión sanguínea solamente cuando está demasiado alta (si la presión está baja, no le influye absolutamente en nada) mejorando notablemente la circulación.
- Cura el imsomnio: los minerales y aceites esenciales del apio, tienen un efecto relajante sobre el sistema nervioso, ayudando a la gente a conciliar un sueño aliviador y reparador.
- Es saciante: gracias a su alto contenido en fibra, ayuda a regular el apetito.
- Incrementa la sexualidad
EL APIO EN LA COCINA:
El apio se puede consumir de distintas maneras: ya sea preparando un exquisito jugo de apio*, incluirlo en ensaladas o guisos, consumirlo en infusión, o añadir sus hojas como aderezo a las comidas.
El apio se puede consumir de distintas maneras: ya sea preparando un exquisito jugo de apio*, incluirlo en ensaladas o guisos, consumirlo en infusión, o añadir sus hojas como aderezo a las comidas.
* si lo combinamos con jugo de tomate o zanahoria, tendremos un estupendo multivitamínico que nos dejará una agradable sensación de vitalidad y bienestar.


